Octubre 7, 2019

Fuimos los protagonistas del cargamento inaugural, enviado al país asiático a modo de prueba piloto durante el mes de septiembre.

 

San Miguel realizó la primera exportación de limones argentinos a la India. Este primer envío fue de un volumen de 24 toneladas de fruta fresca que arribaron el 19 de septiembre en el puerto de Nhava Sheva en un evento donde participaron autoridades del consulado argentino y representantes de IG International, la importadora de frutas más grande de India.

Este nuevo mercado representa enormes oportunidades para la industria citrícola en general y para San Miguel en particular. Un primer envío de limones como este, apunta a iniciar el vínculo con los clientes indios y a dar a conocer la excelente calidad del producto de la compañía a los consumidores de este mercado.

Juan Martín Hilbert, Gerente Comercial para América y Asia de San Miguel, explica que “esta exportación se enmarca en un proceso de creciente presencia de San Miguel en Asia. En 2016, el 12% de nuestras ventas se enviaron a estos mercados y ahora representan más del 20% de nuestras exportaciones totales. Este año además concretamos el primer envío de limón argentino con cool treatment a Japón luego de 10 años con el nuevo protocolo, e hicimos pruebas de cítricos de diferentes orígenes a China.

Tenemos el desafío de promover el hábito de consumo de limón en Asia y para ello estamos concentrando nuestros esfuerzos en India, Hong kong, Indonesia y Japón, que son países con alto potencial en tanto demandan limón importado en la ventana de Argentina. Queremos continuar fortaleciendo esta relación comercial en los años siguientes para ofrecer lo mejor de nuestra tierra a las personas de todo el mundo”. 

“La llegada de estos primeros limones argentinos a nuevos destinos continúa afianzando el potencial agroexportador del país en cítricos y demuestra la excelente calidad de nuestros productos. Estamos orgullosos del trabajo conjunto realizado entre sector público y privado para concretar aperturas comerciales.” concluyó Romain Corneille, CEO de San Miguel.