Julio 15, 2020
Novedades
A través de distintos programas y acciones solidarias, San Miguel brindó asistencia en barrios vulnerables de Argentina, Sudáfrica, Perú y Uruguay.
 

Desde que la Organización Mundial de la Salud declaró al Covid-19 como pandemia, el mundo entero se vio afectado por una emergencia sanitaria que está generando profundas dificultades económicas y sociales. En este escenario complejo, San Miguel redobló sus esfuerzos para asistir a personas de distintas zonas y barrios vulnerables de los cuatros países en los que opera. 

En Argentina, el programa “Sabores Compartidos” ofrece formación educativa y profesional mediante talleres de alimentación y nutrición en los barrios más cercanos al Complejo Industrial Famaillá. En los últimos meses, debido a la imposibilidad de asistir a reuniones presenciales, los organizadores implementaron encuentros a través de un grupo de Whatsapp, en el que se trabajaron contenidos relacionados con la higiene y la alimentación en tiempos de pandemia. Esta nueva modalidad propició una participación más activa de las mujeres de estas comunidades rurales, quienes ahora además de recibir información, generan y comparten sus propias recetas a través del grupo virtual. 

“Adolescencia y Salud” -otro de los programas de San Miguel para Argentina- se ocupa de acompañar jóvenes de los barrios Estación Padilla y Montegrande en temas vinculados con la salud y problemáticas complejas propias de esa etapa. Sus organizadores también crearon un grupo de Whatsapp para que 60 adolescentes y 26 madres abordaran diversos temas: mitos, dudas y creencias falsas relacionadas con el dengue y el coronavirus; sexualidad; grooming y ciber acoso, entre otros. 

Por su parte, en Sudáfrica, San Miguel se acercó a los habitantes de Sundays River Valley para brindarles ayuda en plena emergencia. De forma coordinada con las autoridades sanitarias y con el hospital local, la asistencia -realizada junto con otras compañías locales en el marco del proyecto Sundays River Valley Collaborative- incluyó la identificación y sanitización de zonas de alto riesgo de contagio, la provisión de equipos de protección personal, la puesta a disposición de transportes, así como también la donación de pan y de cítricos.

En Uruguay, la compañía donó más de 2500 kilogramos de fruta a diferentes instituciones de las localidades de Young, Montevideo, Fray Bentos y Canelones, entre las que se encuentran asociaciones vecinales y de jubilados que proveen asistencia alimentaria en sus comunidades.

En Perú se realizaron diversas acciones y donaciones en las localidades de Chincha y Chepén. En esta última, San Miguel facilitó víveres de primera necesidad en el Centro Poblado San Juan de Dios y en el Albergue de Niños Discapacitados Sagrado Corazón de Jesús, además de donar diversos insumos como combustible, leña, colchones y neumáticos a organizaciones locales. Por otro lado, en Chincha se entregaron implementos de seguridad para médicos de la institución de seguro social EsSalud (que atienden en zonas con presencia del virus) y para el personal de limpieza del Centro Poblado Hoja Redonda, en donde también se realizaron desinfecciones y se donaron elementos de protección para el personal del mercado itinerante del barrio.