Mayo 6, 2020
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Por su abundancia de vitamina C cumplen un rol fundamental a la hora de fortalecer el sistema inmunológico y de reforzar nuestras defensas.

 

En los últimos tiempos, la pandemia de coronavirus está obligando a modificar hábitos y costumbres que hasta hace pocos meses pertenecían a las rutinas habituales de ciudadanos de todo el mundo. 

Siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, empezamos a tener mayores recaudos sanitarios: respetar la distancia social, toser o estornudar en el pliegue del codo y lavarnos regularmente las manos con abundante agua y jabón. Para cuidarnos, es importante además complementar estas medidas con una dieta equilibrada y rica en vitaminas que ayuden a fortalecer nuestro sistema inmunológico.

De forma habitual -pero mucho más en tiempos de pandemia- es recomendable prestar especial atención al cuidado de nuestro organismo. ¿Por qué es tan importante tener un sistema inmune robusto? En primer lugar, porque regula las respuestas corporales a través de sus propiedades antivirales y antioxidantes. Además, reduce la severidad y la duración de resfríos comunes. Y, por último, reduce la incidencia del resfrío común y la neumonía en personas que viven en entornos urbanos.

La vitamina C, también llamada ácido ascórbico, tiene un efecto benéfico sobre el sistema ya que influye en las respuestas inmunes que el cuerpo genera para protegerse de virus, bacterias y agentes patógenos. Estudios de laboratorio han revelado que la vitamina C puede fomentar la producción de interferones, un grupo de proteínas que inhiben la propagación de diferentes tipos de virus. Además, la vitamina C presente en cítricos -así como en otras frutas y verduras-, cumple funciones antiinflamatorias.

Los cítricos se caracterizan por tener poderosas propiedades antioxidantes, es decir que ayudan a retardar o prevenir la oxidación de moléculas. Sus fibras ayudan a mejorar el tránsito intestinal, a combatir el estreñimiento y ejercen efecto diurético. Además, contienen ácido fólico, vitamina B6 y minerales, como potasio, calcio y fósforo, entre otros. Existe considerable evidencia de que los cítricos pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares e hipertensión (no tienen presencia de grasas ni sodio).  

A su vez, cada variedad de cítrico tiene propiedades particulares y brinda beneficios puntuales: