Junio 27, 2017
Nuestro negocio

Pablo Britti, Gerente Comercial de Aceites, Aromas y Cáscara de San Miguel, describe el negocio de cáscara y cuáles son las oportunidades que presenta el mercado.

El negocio de productos procesados en el mundo de los alimentos es fundamental. En San Miguel, ofrecemos una amplia gama de productos naturales para industrias, derivados de nuestros cítricos. Entre ellos se encuentra la cáscara, que se utiliza principalmente para la elaboración de la pectina.

La pectina tiene propiedades aglutinantes por lo que se emplea para otorgarles consistencia a mermeladas, jugos y otros alimentos. Proviene principalmente del limón y de la lima, y en segundo orden de la naranja y la manzana.

San Miguel realiza en sus distintos orígenes la producción de cáscara y su posterior secado, para extraer la humedad y así mantener las condiciones del producto. Por su parte, nuestros clientes extraen la pectina de la cáscara y formulan las aplicaciones según el tipo de producto que precisen.

Pablo Britti, Gerente Comercial de Aceites, Aromas y Cáscara de San Miguel, destaca: “El consumo de alimentos en el mundo se incrementa en el orden de un 5 o 6% anual, y por ende también el de pectina. Nuestros clientes necesitan desarrollar alternativas con miras a abastecer esa demanda”.

Como compañía orientada al cliente, estamos buscando constantemente adaptar nuestra oferta en función de los avances del mercado y sus nuevas necesidades. Actualmente producimos mayor volumen de limón que de naranja, pero tenemos potencial para hacer todavía más desde nuestros diferentes orígenes.

En el mediano plazo tenemos la oportunidad de profundizar la integración vertical, agregando valor en la cadena de la cáscara y la pectina. El mayor desafío en este sentido es identificar desde dónde potenciar la sinergia con nuestros clientes, que como socios estratégicos nos haga evolucionar juntos en la industria.

A través de los productos que utilizan nuestra cáscara como materia prima, nos hacemos presentes en millones de hogares en todo el mundo. Bajo esa responsabilidad y con el orgullo de ver nuestra producción en la vida cotidiana de las familias, trabajamos cada día para seguir llevando naturaleza en nuestros alimentos.