Marzo 25, 2021
Novedades

En el marco del programa Paisaje Productivo Protegido realizamos estudios destinados a preservar los bosques nativos y el equilibrio del ecosistema de Yungas.

Con el objetivo de velar por la conservación, el restablecimiento y el uso sostenible de los ecosistemas terrestres y los ecosistemas de agua dulce, durante todo 2020 llevamos adelante diversos estudios en Caspinchango y Monte Grande, localidades tucumanas que forman parte del ecosistema de Yungas en el norte argentino.

Junto a la Fundación ProYungas implementamos desde 2016 “Paisaje Productivo Protegido”, un programa que, a través de estudios periódicos, se ocupa de monitorear la biodiversidad del principal hábitat en donde desarrollamos nuestras operaciones de Argentina. El programa, además, ofrece capacitaciones a los colaboradores de la compañía y brinda la certificación ProductoYungas, sello que garantiza el origen y la sostenibilidad de los productos de San Miguel. 

“Año a año realizamos distintas acciones, como el monitoreo de biodiversidad, la caracterización de las unidades ambientales y la conservación de recursos. Nuestra contribución a la preservación de los bosques nativos mediante este tipo de actividades nos permite obtener resultados hacia una producción sustentable”, dice Romina de los Santos, Jefe de Gestión Ambiental de San Miguel.

Una de las principales acciones de 2020 fue el monitoreo de la calidad del agua y del ecosistema acuático realizado en Caspinchango. Después de dos meses de trabajo y tras el análisis de los cursos de agua, el estudio determinó que todas las variables medidas presentaron valores normales para arroyos y ríos de la zona.

“Los arroyos analizados presentaron excelente calidad del agua y excelente calidad de bosque de ribera y hábitat fluvial. La calidad del bosque de ribera resultó ‘excelente’ en cinco de los seis sitios muestreados. Además, se demostró la heterogeneidad de microambientes presentes para ser colonizados por organismos acuáticos”, explica Romina.

Entre agosto y septiembre de 2020 también hicimos tareas en Caspinchango y Monte Grande para analizar las funciones y el trabajo de distintos tipos de polinizadores en la producción de limón. Los resultados obtenidos en las fincas de San Miguel confirmaron que el aporte de los polinizadores ayuda en la producción de la variedad de limoneros estudiada.

Un último estudio realizado en noviembre pasado se ocupó del análisis de las especies de aves que habitan en estas dos fincas. El monitoreo registró la existencia de 61 especies de 24 familias en Caspinchango y de 43 especies de 21 familias en Monte Grande, entre la que se destaca la presencia de una especie categorizada como “amenazada” en la Argentina.

Tanto el programa Paisaje Productivo Protegido como cada uno de sus estudios contribuyen a las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) vinculadas a “Producción y consumo responsables”, “Vida de ecosistemas terrestres” y “Alianzas para lograr los objetivos”.